El blog de Casa Aurora

un recurso para personas mayores, familias y cuidadores

C. / ZOILA RENDÓN DE MOSQUERA E 7 – 37 | CDLA. KENNEDY | TELF.: 02 240 7838 – 098 177 6117 | QUITO DM – ECUADOR

¿Cuando es dependiente una persona mayor?

Cuando se es dependiente

Nuevas investigaciones muestran que los adultos mayores con anemia pueden tener un riesgo significativamente mayor de desarrollar demencia con el tiempo.

Los expertos destacan que la detección y el tratamiento tempranos podrían desempeñar un papel clave en la protección de la salud del cerebro.

¿Persona mayor dependiente?

Se habla de la persona mayor dependiente, pero ¿cuál es la mejor definición sobre la dependencia? La OMS la describe como un estado en el que se encuentran las personas mayores que «por razones unidas a la falta o la pérdida de la capacidad física, psíquica o intelectual tienen la necesidad de asistencia o ayuda para realizar las actividades de la vida diaria»

Ser un adulto mayor dependiente es uno de los principales motivos por los que una familia recurre a los servicios de profesionales bien sea a domicilio o bien en centros sociosanitarios o en residencias de ancianos. Debido a esto, muchas personas se preguntan ¿cuándo se considera dependiente a una persona mayor?, y lo cierto es que la dependencia se puede presentar por distintas causas.

Puede decirse que una persona mayor es dependiente cuando presenta una pérdida más o menos importante de su autonomía funcional y necesita la ayuda de otras personas para desenvolverse en su vida diaria. Por lo general, las causas de la dependencia de una persona mayor son múltiples y varían de forma notable según los casos.

La persona mayor dependiente. Factores que intervienen

La dependencia de una persona mayor puede obedecer a múltiples causas y, de hecho, casi siempre viene condicionada por más de una. Entre los factores que pueden determinar la dependencia de una persona mayor podemos diferenciar los físicos, los psicológicos y los que proceden del contexto:

El adulto mayor dependiente por los Factores físicos

  • Pérdidas sensoriales:

    La pérdida de visión u oído son una de las causas más fuertes a la hora de sufrir una dependencia. Estas pérdidas de capacidad alejan a la persona mayor de la vida social y familiar, al no poder relacionarse con soltura y normalidad.

  • Pérdidas de movilidad:

    Cuando sistemas biológicos del organismo como el sistema respiratorio o cardiovascular comienzan a deteriorarse se genera una pérdida de la fuerza física de la persona. Esto en casi todos los casos se traduce en una pérdida paulatina de movilidad, que afecta de manera directa a la vida diaria de la persona mayor y de manera indirecta a la de los seres queridos que la rodean.

  • Aparición de Enfermedades:

    Con la vejez y la aparición lógica y natural de enfermedades crónicas como la artrosis o la artritis, se contribuye a la pérdida de actividad física que hace que la dependencia se agudice.

  • Efectos de los medicamentos:

    De la mano de la aparición de enfermedades aparece los efectos secundarios derivados de los tratamientos farmacológicos. En ocasiones, y dependiendo de la enfermedad, estos tratamientos son bastante severos en cuanto a los medicamentos que se consumen y estos generan efectos no deseados. Las personas mayores experimentan sensaciones de estar sedados, confusión o problemas para conciliar el sueño.

el adulto mayor dependiente

El adulto mayor dependiente por Factores psíquicos

  • Depresión:

    Muchas personas mayores, ya sea en residencia de ancianos o en la intimidad de su casa, sufren depresión, lo cual hace que la dependencia sea mucho más pronunciada y significativa. Los ancianos por norma general, se encierran en sí mismos aumentando las quejas tanto de su propia situación como de lo que los rodea y dando pie a un declive funcional progresivo a causa del aislamiento al que se someten de manera automática.

  • Aparición de enfermedades:

    Este punto es común a los factores físicos, y lo es porque las enfermedades que generan los trastornos cognitivos son muy diferentes a las que provocan una pérdida de movilidad. El Alzheimer, las demencias, los derrames cerebrales… existen diferentes causas pero los resultados son similares: Son sin duda los factores que causan una dependencia más severa y dolorosa para las personas que rodean a las personas mayores. Estos trastornos afectan a la capacidad intelectual, la memoria, los recuerdos, la comunicación con los seres queridos… Imposibilitan las actividades del día a día con normalidad, en definitiva.

  • La personalidad:

    De una manera similar a la que se experimenta con una depresión, las personas mayores pueden llegar a encerrarse en sí mismos sin necesidad de sufrir una depresión como tal. Experiencias pasadas dependiendo de la vida de cada uno pueden derivar en rechazar cualquier tipo de ayuda externa, por lo que las posibilidades de sufrir un accidente o caída se multiplican.

dependiente psiquico

Como se puede ver, el declive del organismo que genera la dependencia en personas mayores afecta a todos los seres humanos por igual, aunque la forma en la que afecta y la manera de afrontarlo sí varía según la persona.

El adulto mayor dependiente por los Factores contextuales

Se refieren tanto al ambiente físico donde vive la persona mayor como a las actitudes y comportamientos de las personas cercanas a los mayores dependientes.

  • El entorno físico en el que viven las familias:

    Un ambiente físico estimulante, con suficientes ayudas protésicas que conjuguen de manera adecuada la autonomía con la seguridad, contribuye a que las personas mayores tengan un funcionamiento óptimo en sus tareas cotidianas. En este sentido, la adaptación de la vivienda a las características de la persona mayor adquiere una gran relevancia.

  • El entorno social:

    Se refiere a las actitudes y conductas de las personas cercanas a la persona mayor que pueden favorecer bien su dependencia, bien su autonomía.

dependiente-ayuda-tecnica

Conductas de los familiares que agudizan que el adulto mayor sea más dependiente

Precisamente, con el fin de ayudar a la persona mayor en sus problemas de autonomía, los familiares hacen en ocasiones distintas tareas por ellos.

En principio, esta situación es positiva, sin embargo no lo es tanto cuando esta sustitución se produce en actividades en las que aún pueden valerse por sí mismos, aunque sea de manera parcial.

Por ejemplo, así ocurre cuando el adulto mayor puede vestirse, aunque con lentitud y dificultad, y el cuidador lo hace por él o ella para evitarle complicaciones. De este modo no se le da la oportunidad de demostrar su independencia en esta tarea y si este hecho ocurre con frecuencia, es posible que acabe perdiendo esa habilidad por desuso.

A continuación se describen otras situaciones similares que conviene cuidar por el bien de nuestros mayores:

  • Cuidado con las críticas:

    Cuando las personas mayores se consideran independientes para realizar alguna actividad y se valen de sus propios medios, los cuidadores a veces les amonestan o critican por haberse comportado así. Esto ocurre, por ejemplo, cuando el cuidador está realizando otra tarea y la persona mayor se levanta sin ayuda para cambiarse de asiento. El cuidador vuelve, se da cuenta y le recrimina por no haberle llamado para que le ayude. En este caso ocurre lo mismo que en el anterior, en el que si bien los familiares “regañan” a los mayores con cariño y lo hacen por su bien, al mismo tiempo impiden que mantengan su grado de independencia.

  • Reconocer el esfuerzo que realizan:

    Es habitual que cuando la persona mayor se desenvuelve con autonomía en tareas como vestirse, recoger su habitación… y no demanda ayuda de los demás, pase desapercibida; se ignora su comportamiento autónomo. No se reconoce su esfuerzo. Es frecuente que las conductas que no tienen consecuencias positivas, como ese reconocimiento o elogio de los demás, dejen de realizarse.

avd en anciano dependiente

En resumen, cuando los cuidadores tienen la presunción de que sus familiares de edad avanzada no son capaces de realizar alguna actividad o de mejorar en algo, es posible que acaben prestando a su familiar más ayuda de la que en realidad necesitan.

De esta forma, se priva a la persona mayor de practicar comportamientos o actividades para las que está capacitado.

Esta limitación llevará a que esta capacidad se vaya perdiendo por falta de práctica. Este proceso provoca que las creencias iniciales de los cuidadores acerca de la incapacidad de los mayores para realizar alguna actividad acaben por ser una realidad.

Por ello, es necesario que la familia o la persona cuidadora tenga siempre en cuenta que cuidar significa ayudar sólo lo necesario.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos en:

Le puede interesar…

WhatsApp chat