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¿Cómo saber en qué etapa de demencia se encuentra mi familiar?

etapas del Alzheimer

Una frase frecuente en personas con Alzheimer es:
“Esta no es mi casa”, incluso cuando se encuentran en un lugar familiar o han vivido allí durante muchos años.

Para las familias, esta situación puede ser dolorosa y confusa. Sin embargo, este comportamiento suele estar relacionado con la desorientación y los cambios cerebrales producidos por la enfermedad, y en algunos casos puede formar parte de una psicosis asociada al Alzheimer.

La experiencia de cada persona con demencia es diferente, por lo tanto, definir una escala en la que su familiar puede encontrarse es un tanto complejo. En una casa de retiro especializada en problemas de la memoria puede haber pacientes que pierden la capacidad de hablar antes que otros o están aquellos en etapas avanzadas que pueden comunicarse muy bien. Entonces, ¿cómo saberlo?

Según la escala de Reisberg o la Escala de Deterioro Global de la Evaluación de la Demencia Degenerativa Primaria desarrollada por el Dr. Barry Resiberg, las etapas de la demencia, de forma resumida, son los siguientes:

No demencia Etapa 1: sin deterioro cognitivo Las funciones son normales, no hay pérdida de la memoria y se es mentalmente sano.
No demencia Etapa 2: deterioro cognitivo muy leve Olvidos normales asociados a la edad. Los síntomas no son evidentes.
No demencia Etapa 3: deterioro cognitivo leve Incremento de los olvidos, dificultad para concentrarse.
Etapa temprana Etapa 4: deterioro cognitivo moderado Dificultad para concentrarse, disminución de la memoria de eventos recientes, problemas para manejar finanzas o viajar solo a nuevas ubicaciones.
Etapa media Etapa 5: deterioro cognitivo moderadamente severo Mayores deficiencias de la memoria y necesita asistencia completa en sus actividades diarias. La pérdida de memoria es más usual e incluye aspectos de la vida actuales.
Etapa media Etapa 6: deterioro cognitivo severo (demencia media) Requieren asistencia extensa para hacer sus actividades diarias, comienzan a olvidar nombres de familiares o allegados; problemas de incontinencia y para poder hablar, cambios en carácter y personalidad.
Etapa tardía Etapa 7: deterioro cognitivo muy severo (demencia tardía) No hay habilidad para hablar o comunicarse. Requiere de asistencia para actividades diarias. Pérdida de habilidades psicomotoras.

Si bien esta escala es correcta, no se puede aplicar para todos los casos de demencia en cada persona, pues habrá adultos mayores que se encuentren entre un 4.5 o un 6.5. ¿Por qué? Si bien las básculas o escalas son muy buenas en los entornos clínicos, son un tanto difíciles de usar para los familiares y los cuidadores de un adulto con demencia.

Los síntomas y los signos de demencia dependen del tipo de demencia que tengan y no todas las etapas se aplican al pie de la letra para todos. Por lo tanto, la experta en demencia, Rachel Wonderlin,  sugiere algo más práctico: etapa inicial, etapa moderada y etapa avanzada.

Si bien esto puede parecer demasiado escaso para poder determinar en qué punto se encuentra su familiar, es importante comprender que los adultos mayores con demencia pasan su enfermedad a diferentes ritmos y regularmente tienen síntomas completamente diferentes en cada una de las etapas.

A continuación le compartimos la escala que ha desarrollado Rachel Wonderlin para saber en qué etapa de demencia se encuentra su familiar.

Etapas de la demencia según Rachel Wonderlin 

La demencia tipo Alzheimer se divide normalmente en 3 etapas, cada una con diferentes características y diferentes tiempos de duración; éstas van a variar según la persona mayor, el cuidado y la atención que se le brinde.

A continuación le hablaremos de cada una de estas etapas, sus características y tipos de afectación:

1.- Etapa Temprana

Es importante no confundir esta etapa con la de “inicio temprano”, que significa que se realiza un diagnóstico antes de los 65 años.

Esta primera etapa tiene una duración aproximada de 3 años y en ella se observa un paulatino deterioro en la memoria episódica, especialmente. La persona olvida eventos recientes, no importa que hayan pasado 10, 15 o 20 minutos de un hecho determinado. Puede no recordar que ya comió u olvidar la conversación que tuvo con su hijo minutos antes. Asimismo, la percepción de su medio ambiente se ve disminuida, lo mismo que la memoria en cuanto al tiempo y el espacio se ve afectada.

En la persona empieza a surgir una típica desorientación de lo que lo rodea, no reconociendo bien el lugar donde está. Así, es muy común que la persona no recuerde cómo llegar a las tiendas que siempre ha frecuentado, saber dónde está el banco, al que siempre ha ido; qué dirección tomar para ir a la iglesia, a la que asiste todos los domingos; o bien, qué camino tomar para regresar y llegar de vuelta a casa. Otros ejemplos son el no recordar la fecha, ni el día ni el mes en que vive, no saber la hora que es o creer que, aunque es de mañana, para él ya es de noche o viceversa.

Del mismo modo surgen otros detalles como son una disminución en la concentración y una fatiga cada vez más notoria. Se presentan cambios de humor y síntomas de depresión con apatía, pérdida de iniciativa y falta de interés. Junto a ello, a la persona se le comienza a notar inquieta, mostrando agitación y ansiedad. Estos últimos síntomas, es muy común que ocurran al atardecer o durante la noche. Por otra parte, el lenguaje, las habilidades motoras y la percepción son conservadas. El paciente es capaz de mantener una conversación, comprende bien y utiliza los aspectos sociales de la comunicación (gestos, entonación, expresión y actitudes) en forma aún dentro de lo normal.

Alzheimer inicial

2.- Etapa moderada

En esta segunda etapa, todos los aspectos de la memoria empiezan progresivamente a fallar. El Alzheimer moderado generalmente constituye la etapa más prolongada y puede durar muchos años. A medida que la enfermedad avanza, la persona con Alzheimer requerirá un mayor nivel de atención. En este estadío se producen importantes alteraciones de la función cerebral con aparición de síntomas más preocupantes o que llaman más la atención. Comienzan a surgir problemas de lenguaje (afasia), funciones aprendidas (apraxia) y reconocimiento (agnosia).

Por afasia se entiende dificultad en el lenguaje. A la persona le cuesta trabajo hablar, expresarse y darse a entender. Dice unas palabras por otras, La apraxia se refiere a las dificultades que presenta para llevar a cabo funciones aprendidas. La persona no puede ni sabe cómo vestirse, no sabe utilizar los cubiertos, etc. La agnosia consiste en una pérdida de la capacidad para poder reconocer a las personas con las que convive. Y, aunque esta pérdida no es total, pues de cierto modo aún reconoce ambientes familiares y conserva la orientación personal (sabe su nombre, edad, lugar de nacimiento), sus desaciertos son cada vez más frecuentes.

Por otra parte, se torna descuidado en su higiene personal. Ya no se arregla como antes, la pulcritud que todos admiraban; se le nota sucio y descuidado, les da por no quererse bañar o decir que ya lo hicieron, enojándose cuando se les recrimina.

Aparecen algunos rasgos de tipo psicótico. Imagina que ve gente la cual no existe, escucha ruidos que nadie oye o piensa y cree firmemente que alguien va a llegar por él. Empieza a preguntar por personas que ya murieron (su papá, su mamá, su hermano) y todas estas imágenes que pasan por su mente, realmente le inquietan. Asimismo, el embotamiento o represión de emociones, aunadas a una apatía cada vez mayor, empiezan a hacerse cada vez más evidentes.

La dependencia con respecto a un cuidador es cada vez mayor. Las aficiones que tenía, las actividades sociales, de ocio y de recreo pierden totalmente su valor, mostrándose aburrido, flojo, apático o somnoliento.

Alzheimer moderada

La persona empieza a hacer acciones repetitivas rayando en lo obsesivo. Vagabundea, recorre la casa por todas partes, ordena la ropa o los papeles varias veces al día, su mirada cambia. En esta etapa, resulta obvio que la capacidad para el pensamiento abstracto y la habilidad para llevar a cabo operaciones de cálculo desaparecen por completo. No pueden realizar las más sencillas operaciones, aunque sí, tal vez, recitar de memoria las tablas de multiplicar.

3.- Etapa grave

En esta tercera y última etapa, se presenta una amplia y marcada afectación de todas y cada una de las facultades intelectuales. Los síntomas cerebrales se agravan, acentuándose la rigidez muscular así como la resistencia al cambio postural. Pueden aparecer temblores y crisis epilépticas.

El paciente de Alzheimer no reconoce a sus familiares e incluso puede no reconocer su propio rostro en el espejo. La personalidad que siempre acompañó a la persona, cambia en gran medida. Se muestran profundamente apáticos, perdiendo las capacidades automáticas adquiridas como la de lavarse, vestirse, andar o comer, y presentan una cierta pérdida de respuesta al dolor.

Más adelante, tienen incontinencia urinaria y fecal. En la mayoría de los casos la persona termina encamada, con alimentación asistida.

Alzheimer grave

Esta forma de determinar la etapa de demencia de un adulto mayor es ideal para cuidadores y familiares, más no es de uso clínico. Sin embargo, se recomienda utilizarla para tener un escenario más realista en la vida cotidiana. 

Para un cuidador o familiar es mucho más difícil asignar un número dentro de una escala de síntomas y signos, que solo pensar en etapas en donde la descripción de problemas es más común. 

De cualquier forma, cuando usted y su familiar con demencia acudan a un especialista podrá obtener mayor detalle sobre la enfermedad y su etapa.

¿Cómo atender cada etapa de la demencia? 

Actualmente, el cuidado del Alzheimer y otras demencias tienen diferentes tipos de atención. En una casa de retiro especializada en problemas de la memoria, además de contar con médicos y cuidadores disponibles en cualquier momento para atender a su familiar, también cuentan con programas que buscan enlentecer el avance de la enfermedad y brindar una mejor calidad de vida en cada una sus etapas.

En Casa Aurora, Lugar de Vida, somos una casa de retiro para adultos mayores exclusiva para el cuidado de la memoria. Esto significa que brindamos un espacio seguro, pero también estimulante, esto, con la intención de que nuestros residentes con alguna demencia puedan trabajar sus funciones y habilidades constantemente.

Contamos todos los días con un plan de actividades que los residentes con demencia realizan para seguir estimulando todos sus sentidos y de esta manera, la pérdida tanto de memoria como de otras funcionalidades como la comunicación, permanezcan durante más tiempo conforme avanza la enfermedad.

Nuestro método exclusivo Aurora contiene programas especializados para el cuidado de la demencia, estos son:

  • Circle of Friends: para adultos mayores con deterioro cognitivo leve.
  • Memory Care: para adultos mayores con deterioro cognitivo moderado.
  • Memory Care Sensory: para adultos mayores con deterioro cognitivo severo.

Además de nuestros programas con estándares internacionales, nuestra casa de retiro es un espacio exclusivo en donde su familiar mayor tendrá disponible todas las facilidades y atenciones que requiere las 24 horas del día, los 365 días del año. Y, en caso de necesitar atención médica urgente, contamos con EMI, Emergencias Médicas Inmediatas.

Si desea conocer de qué manera atendemos los casos de demencia en sus diferentes etapas y cuáles son los cuidados que ofrece nuestra residencia para adultos mayores, lo invitamos a ponerse en contacto con nosotros a través de este enlace.

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