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La enfermedad de Alzheimer – Parte 3

diagnostico de la enfermedad de alzheimer

Una frase frecuente en personas con Alzheimer es:
“Esta no es mi casa”, incluso cuando se encuentran en un lugar familiar o han vivido allí durante muchos años.

Para las familias, esta situación puede ser dolorosa y confusa. Sin embargo, este comportamiento suele estar relacionado con la desorientación y los cambios cerebrales producidos por la enfermedad, y en algunos casos puede formar parte de una psicosis asociada al Alzheimer.

Cualquier persona que esté preocupado acerca de la enfermedad de Alzheimer, o cualquier otra forma de demencia, debe buscar la ayuda de un médico. Cuando se tiene demencia, el diagnóstico temprano tiene muchas ventajas, ya que proporciona una explicación para los síntomas de la persona, da acceso al tratamiento, asesoramiento y apoyo, permite prepararse y planificar el futuro.

Diagnóstico


  • Evaluación médica
  • Pruebas del estado mental
  • Por lo general, análisis de sangre y pruebas de diagnóstico por la imagen para descartar otras causas

El diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer es similar al de otras demencias.
Los médicos deben determinar si una persona sufre demencia y, en caso afirmativo, si la demencia es la enfermedad de Alzheimer.
Por lo general se basa en:

  • Los síntomas, que se identifican mediante preguntas al afectado y sus familiares u otros cuidadores.
  • Los resultados de una exploración física
  • Los resultados de una prueba sobre el estado mental.
  • Los resultados de pruebas complementarias, como análisis de sangre, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética nuclear (RMN)

Diagnóstico de la demencia

Las pruebas del estado mental, que consisten en preguntas y tareas sencillas, ayudan a los médicos a determinar si la persona afectada sufre demencia.
A veces se necesita un examen más detallado (examen neuropsicológico). Este examen cubre todas las funciones mentales principales, incluido el estado de ánimo, y su realización lleva de 1 a 3 horas. Dicho examen ayuda a distinguir la demencia de otras enfermedades que pueden provocar síntomas similares, como la pérdida de memoria asociada a la edad, el deterioro cognitivo leve y la depresión.
La información obtenida con las fuentes anteriores suele ayudar al médico a descartar el delirio como causa de los síntomas (ver Comparación del delirio y la demencia). Esto es esencial, porque el delirio, a diferencia de la demencia, a menudo se puede revertir si se trata con prontitud. Las diferencias entre ambos trastornos son las siguientes:

  • La demencia afecta principalmente a la memoria, mientras que el delirio afecta principalmente a la capacidad de prestar atención.
  • La demencia por lo general comienza poco a poco y no tiene ningún punto de comienzo definido. El delirio comienza de repente y a menudo tiene un momento de inicio definido.

Diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer

Se sospecha la enfermedad de Alzheimer cuando se cumple lo siguiente:

  • Se ha confirmado el diagnóstico de demencia.
  • Por regla general, el síntoma más evidente, en especial al principio, es olvidarse de acontecimientos recientes o no ser capaz de formar nuevos recuerdos.
  • La memoria y otras funciones intelectuales se han deteriorado gradualmente y siguen deteriorándose.
  • La demencia se inició después de los 40 años de edad y por lo general después de los 65 años de edad.

Algunos síntomas pueden ayudar a los médicos a distinguir la enfermedad de Alzheimer de otras demencias. Por ejemplo, las alucinaciones visuales (ver cosas o personas que no están allí) son más frecuentes y ocurren en una fase más temprana en la demencia con cuerpos de Lewy que en la enfermedad de Alzheimer. Además, las personas con enfermedad de Alzheimer se cuidan mejor y tienen una apariencia más pulcra que las personas con otros tipos de demencia.
La información de las pruebas complementarias ayuda a los médicos a confirmar el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer y a descartar otros tipos y causas de demencia.
El análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) obtenido mediante una punción lumbar y la tomografía por emisión de positrones (PET) se pueden utilizar para ayudar a diagnosticar la enfermedad de Alzheimer. Si el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) detecta un nivel bajo de beta-amiloide y si las imágenes de PET muestran depósitos de amiloide en el cerebro, lo más probable es que se diagnostique enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, de momento, estas pruebas no están disponibles de forma rutinaria.
El diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer solo puede confirmarse extirpando una muestra de tejido cerebral (después de la muerte, durante la autopsia) para examinarla al microscopio. Entonces se hacen evidentes la pérdida característica de neuronas, los ovillos neurofibrilares y las placas seniles con beta-amiloide en el cerebro, sobre todo en el área del lóbulo temporal encargada de la formación de nuevos recuerdos.

enfermedad de alzheimer

Es muy beneficioso para la persona con Alzheimer que se mantenga al día con las actividades que disfruta. Muchas personas se benefician de la lectura o los puzzles..

Prevención


Algunos estudios sugieren ciertas medidas que ayudan a prevenir la enfermedad de Alzheimer:

  • Controlar los niveles de colesterol: existen indicios que sugieren que los niveles elevados de colesterol están relacionados con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto, es posible beneficiarse de una dieta baja en grasas saturadas y, si es necesario, fármacos para reducir el colesterol y otras grasas (como las estatinas).
  • Controlar la hipertensión arterial: la hipertensión arterial daña los vasos sanguíneos que llevan la sangre al cerebro y reduce así el suministro de oxígeno al cerebro, lo que afecta posiblemente a las conexiones entre neuronas.
  • Realizar ejercicio: realizar ejercicio ayuda al corazón a funcionar mejor y, por razones poco conocidas, ayuda al cerebro a funcionar mejor.
  • Mantenerse mentalmente activo: se anima a continuar haciendo actividades que supongan un reto para la mente, como aprender nuevas habilidades, hacer crucigramas y leer el periódico. Estas actividades estimulan el crecimiento de nuevas conexiones (sinapsis) entre neuronas y, por lo tanto, contribuyen a retrasar la demencia.
  • Consumir alcohol en cantidades moderadas: en cantidades moderadas (no más de tres bebidas al día), el alcohol ayuda a reducir el colesterol y a mantener el flujo de sangre. El alcohol incluso ayuda al pensamiento y a la memoria al estimular la liberación de acetilcolina y causar otros cambios en las neuronas del cerebro. Sin embargo, no hay pruebas convincentes de que los que no beben alcohol deban empezar a hacerlo para prevenir la enfermedad de Alzheimer. Tras la aparición de la demencia, se recomienda no tomar alcohol, ya que puede hacer que empeoren los síntomas de la demencia.

Tratamiento


  •  Medidas de seguridad y de apoyo
  • Medicamentos que mejoran la función mental

El tratamiento de la enfermedad de Alzheimer incluye medidas generales para proporcionar seguridad y apoyo, como en todas las demencias. Además, ciertos fármacos pueden ser beneficiosos temporalmente. La persona afectada por la enfermedad de Alzheimer, los familiares, otros cuidadores y los profesionales de la salud implicados deberían reunirse y decidir sobre la mejor estrategia para cada persona.
Se trata el dolor y cualquier otro trastorno o problema de salud (como infecciones de las vías urinarias o estreñimiento). Este tratamiento ayudará a mantener la funcionalidad de las personas con demencia.

Medidas de seguridad y de apoyo

La creación de un ambiente seguro y de apoyo puede ser muy beneficiosa.
En general, el ambiente debe ser luminoso, agradable, seguro y estable, además de estar diseñado para facilitar la orientación. Es beneficioso que haya algo de estimulación, como un aparato de radio o un televisor, pero se debe evitar una estimulación excesiva.
La organización y la rutina ayudan a las personas con enfermedad de Alzheimer a mantenerse orientadas y les aportan sensación de seguridad y estabilidad. Debe explicarse de manera clara y simple cualquier cambio en el entorno, rutina o cuidadores.
La repetición de una única rutina diaria para tareas como bañarse, comer o dormir ayuda a las personas con enfermedad de Alzheimer a recordar. Una rutina regular a la hora de acostarse también ayuda a dormir mejor.
Las actividades programadas siguiendo una base regular favorecen la sensación de independencia y utilidad, al concentrar la atención en tareas agradables o provechosas. Entre estas actividades se deben incluir actividades físicas y mentales. Las actividades deben dividirse en partes más pequeñas o simples a medida que empeora la demencia.

Fármacos o sustancias

Los inhibidores de la colinesterasa, como el donepezilo, la galantamina y la rivastigmina, aumentan el nivel del neurotransmisor acetilcolina en el cerebro. Este nivel puede ser bajo en las personas con enfermedad de Alzheimer. Estos fármacos mejoran temporalmente la funcionalidad mental, incluida la memoria, pero no retrasan la progresión de la enfermedad. Solo algunas personas con enfermedad de Alzheimer se benefician del tratamiento con estos fármacos. En estos casos, los fármacos pueden hacer que la enfermedad retroceda de manera efectiva de 6 a 9 meses. Estos medicamentos son más eficaces en personas con enfermedad de leve a moderada. Los efectos secundarios más frecuentes son náuseas, vómitos, pérdida de peso y dolor o calambres abdominales.
La administración de memantina parece retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer, y este fármaco puede utilizarse con un inhibidor de la colinesterasa.
Se continúan estudiando los fármacos que previenen o retrasan la progresión de la enfermedad, por ejemplo sustancias que reducen la cantidad de amiloide depositado. Se están estudiando la terapia estrogénica para las mujeres, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE, como ibuprofeno o naproxeno) y el Ginkgo biloba. No obstante, ninguno ha demostrado una eficacia constante. Por otra parte, los estrógenos parecen ser más perjudiciales que beneficiosos.
La vitamina E es un antioxidante que en teoría puede ayudar a proteger las neuronas del daño o hacer que funcionen mejor, pero su utilidad aún no está clara.
Antes de utilizar cualquier suplemento dietético, deben evaluarse con el médico los riesgos y beneficios.

La evaluación del estado de la persona mayor en Casa Aurora

En Casa Aurora evaluamos el estado mental de los residentes y de las personas mayores que vienen a pasar el día con nosotros. Según las necesidades que detectamos, trabajamos aspectos físicos, sociales o mentales con ellos, de manera individual o grupal.

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Para saber más

Desde el alzhéimer precoz o tardío hasta la enfermedad de Parkinson.Se trata de un artículo que explica los diferentes tipos de demencias.

¿Qué es el Deterioro Cognitivo Leve? Diagnóstico del DCL y de la Enfermedad de Alzheimer.Artículo que profundiza en las pérdidas de memoria asociadas a la edad, el deterioro cognitivo leve y las demencias.

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