Tradicionalmente, se ha asociado el ingreso de las personas mayores en las residencias como un “abandono” por parte de la familia. Frente a antiguos modelos de cuidado de personas dependientes, en las que era la propia familia, y sobre todo las mujeres, quienes se hacían cargo de cuidar a las personas mayores dependientes. Con la incorporación de la mujer al mundo laboral, y otros causas como puede ser el envejecimiento del envejecimiento, cada vez son más las personas mayores que viven en centros residenciales.
Desde este post no se pretende defender ni la atención de la persona mayor por su familia ni el ingreso de los mismos en las residencias. Si bien, sí que se considera necesario acabar con el mito de que el ingreso de una persona mayor en un centro supone el abandono por parte de la familia de la persona mayor, pues no en todos los casos es así.
IMPLICACIÓN DE LAS FAMILIAS CON CASA AURORA
Cuando una persona ingresa en Casa Aurora recibe la atención formal de los profesionales. El apoyo en las actividades de la vida diaria, el cuidado diario y el afecto son indispensables en la atención que ofrecemos. Es decir, dedicamos una atención sociosanitaria y psicosocial. En este contexto, la familia sigue teniendo un papel protagonista. Su afecto y apoyo emocional hacia el residente es único y nadie puede sustituirlos.
Habitualmente, las personas pertenecen a núcleos familiares con realidades y situaciones concretas. Así el residente no debe quedar aislado de su núcleo. Es evidente que sigue siendo miembro de una familia y que tiene un pasado y un nuevo futuro. La persona que ingresa en Casa Aurora tiene una historia personal y una familia.
El papel de las familias
En Casa Aurora, nos dedicamos al cuidado de ancianos. Por ello, queremos informarle de la importancia que tiene que las familias sigan dando muestras afectivas a éstas personas mayores.
El medio familiar es fundamental en el aporte de cuidados a aquellas personas mayores que por su situación necesitan de apoyo para las actividades de la vida diaria, para moverse, para la alimentación, la higiene, etc.
Pero la familia proporciona también vínculos afectivos, emocionales y relacionales, imprescindibles para el bienestar y la satisfacción de la persona mayor.
El mantenimiento de estos vínculos y de este apoyo natural, reduce la vulnerabilidad del individuo frente a diferentes factores estresantes físicos y mentales y permite hacer frente a los mismos con más capacidad de afrontamiento. La cantidad y calidad de los contactos sociales no solo de los lazos familiares, sino también de los amigos, conocidos, etc., influye positivamente y refuerza al anciano cara a su salud, moral, bienestar y calidad de vida.
El cuidado familiar no debe cesar cuando la persona mayor ingresa en nuestra residencia, aunque evidentemente hay un cambio de circunstancias y el tipo de cuidados no van a ser los mismos, nosotros nos ocupamos del cuidado y apoyo en las actividades de la vida diaria y apoyamos afectiva y emocionalmente a la persona mayor, le atendemos desde una perspectiva sociosanitaria y psicosocial, pero el apoyo afectivo que da la familia no lo puede dar nadie más. El ingreso residencial es un punto más del cuidado y de la relación familiar.
Existen algunos estereotipos relativos a la familia que ingresa a un pariente en un centro que no son ciertos y contra los que nos debemos enfrentar:
No es cierto que tras el ingreso la familia deja de ser importante para la persona mayor.
No es cierto que los profesionales de los centros sustituyamos a las familias.
No es cierto que los familiares abandonen a sus abuelos por ingresarlos en un centro.
Como consecuencia de estos estereotipos, entre los que se encuentra el que presentamos en esta entrada, muchas familias que, por sus circunstancias, deciden ingresar a las personas mayores en un centro residencial tienen sentimientos ambivalentes por la decisión tomada: culpa, tristeza, rabia, inseguridad sobre la decisión tomada y sobre cómo va a ser atendido el familiar, etc.
Para la mayoría de las familias, tomar la decisión de internar al mayor en un centro residencial, como vemos en el cortometraje Nana, no es nada fácil, aunque por los cambios que se han producido en el sistema familiar y en la sociedad en general, a veces, sea la mejor alternativa para dar la mayor atención posible a las necesidades de las personas mayores.

Cada nuevo usuario, residente, entra en Casa Aurora con su familia y hasta la misma familia se integra y adapta.
Es importante el conocimiento de las relaciones familiares de estas personas. La familia debe participar e integrarse en la vida del centro juntamente con su ser querido.
Mantenemos con las familias comunicaciones periódicas, informándoles del estado y evolución de sus parientes, así como de los objetivos terapéuticos que nos marcamos como equipo. Cuanto más recíproca sea la comunicación y más participación tenga en el día a día las personas, mejor será la convivencia y la calidad de la atención recibida.
En Casa Aurora disponemos de amplios horarios de visita para que puedan acompañar y compartir la vida con su familiar. Además, contamos con espacios tanto interiores como exteriores para que las personas mayores puedan disfrutar de sus familiares y de sus nietas y nietos.
En nuestro centro se organizan mensualmente celebraciones en las que mayores, familiares y trabajadores participan de forma muy activa.

Celebración navideña en Casa Aurora
Guía para cuidadores
Contamos con grandes cuidadores de personas mayores, trabajadores con vocación por la actividad que desempeñan.
Además, en Casa Aurora queremos enfocar algunas líneas de esta sección a todos los cuidadores familiares, otros miembros de la familia u otras personas próximas a ellos. Aquí encontrarán algunas preguntas frecuentes que les pueden ayudar a llevar este proceso adelante.
Piense que aunque el cuidado está considerado, en general, como algo negativo, también puede ser una experiencia positiva con la que se puede aprender.
- ¿Cómo debe cuidarse el cuidador?
- ¿Cómo fomentar la autonomía?
- ¿Cómo comunicarse?
- ¿Cómo cuidar mejor?
- ¿Cómo prevenir la agitación en personas dependientes psíquicas?
- ¿Cómo reducir la agresividad?
- ¿Cómo evitar la deambulación?
- ¿Cómo reconocer las demandas excesivas?
- ¿Cómo actuar ante el insomnio?
Si desea información al respecto no dude en visitar nuestra unidad de apoyo familiar y contactar con nosotros. Le ayudaremos a resolver sus dudas de manera ágil y respetuosa.



