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La recompensa de cuidar

la recompensa de cuidar

Una frase frecuente en personas con Alzheimer es:
“Esta no es mi casa”, incluso cuando se encuentran en un lugar familiar o han vivido allí durante muchos años.

Para las familias, esta situación puede ser dolorosa y confusa. Sin embargo, este comportamiento suele estar relacionado con la desorientación y los cambios cerebrales producidos por la enfermedad, y en algunos casos puede formar parte de una psicosis asociada al Alzheimer.

En este bog hemos hablado de la sobrecarga del cuidador o de los sentimientos negativos que puede experimentar en algunos momentos.

Cuidar a un adulto mayor enfermo o dependiente es, sin duda, una situación estresante,  pero también una oportunidad de crecimiento personal.

Es importante tomar conciencia de que cuidar no aporta sólo dificultades. Si el  cuidador tiene los recursos adecuados y unos buenos mecanismos de adaptación, podrá vivir también los aspectos gratificantes de la experiencia.

Atender a una persona dependiente es una situación en la que se aprende y que puede aportar mucho emocionalmente.

Diversos estudios realizados entre cuidadores informales hacen referencia a las ganancias del cuidador, como los cambios positivos derivados de su relación con la persona dependiente.

Así, los cuidadores  hablan de que esta experiencia les ha ayudado a:

  • Organizar mejor el propio tiempo. A gestionar, priorizar y organizar con eficiencia.
  • Tener más paciencia y ser una persona más comprensiva.
  • Gestionar mejor las propias emociones.
  • Ser más más fuerte y capaz de enfrentarse a la adversidad.
  • Comunicar afecto.
  • Incrementar los conocimientos y habilidades en el cuidado de personas.
  • Estar más cerca del familiar dependiente y tener un sentimiento de reciprocidad (poder devolver al familiar las atenciones previamente recibidas).
  • Crecer en la propia fe y en la vivencia espiritual.

Cuidador y persona atendida dan y reciben afecto y cuidados mutuos en una relación de una naturaleza emocional como pocas.

Por eso es tan importante aprender a cuidar y a cuidarse y buscar los apoyos (familiares y profesionales) necesarios, para poder vivir la situación con la menor ansiedad posible y aprovechando al máximo la vivencia personal que supone.

¿Estás cuidando de una persona dependiente? ¿qué has aprendido? ¿puedes hablarnos de los aspectos positivos de tu experiencia?

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