Puede resultar difícil ver cómo los síntomas del alzhéimer evolucionan año tras año y progresivamente, tanto si los vives en primera persona como si la persona afectada es un ser querido o familiar. El alzhéimer no sólo afecta de forma degenerativa a las personas que sufren esta enfermedad, también los familiares y cuidadores la padecen, de otra forma, a su lado.
En Casa Aurora queremos dar visibilidad, concienciar y ayudar a prevenir esta enfermedad relacionada con la demencia.
Por eso estamos altamente concienciados con el alzhéimer y la demencia. Nuestro médico, cuidadores y profesionales tratan y cuidan a personas que padecen esta enfermedad a diario.
En la residencia, animamos a nuestros adultos mayores con terapias individualizadas y grupales de estimulación cognitiva reforzada con fisioterapia. Se trata de un tratamiento no farmacológico y su objetivo es prevenir, ralentizar, mantener y mejorar las capacidades cognitivas como la memoria, la atención, el cálculo, el lenguaje.
En Casa Aurora nos sumamos al Día Mundial del Alzheimer para que no se olvide nunca a nuestros adultos mayores.
Detección y tratamiento
La pérdida de memoria, la desorientación temporal y espacial, la pérdida de fluidez en el lenguaje, las dificultades para realizar actividades cotidianas, … es importante saber identificar estos síntomas en fases avanzadas para empezar con el tratamiento adecuado cuanto antes.
El Alzheimer no solo es la principal causa de demencia en todo el mundo, sino también la enfermedad que mayor discapacidad genera en las personas mayores en el mundo.
Aunque en la actualidad no hay un tratamiento específico para curar el alzheimer, existen terapias con las que paliar la enfermedad.
Desde 1994, luchando junto a la OMS
El Día Mundial del Alzheimer es un evento que se conmemora el 21 de septiembre y está instituido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El primer Día Mundial del Alzheimer se celebró en 1994 y, desde entonces, cada vez es mayor la concienciación social frente a este tipo de demencia.
En Casa Aurora procuramos que los adultos mayores que residen en nuestro centro, y están afectados por el alzhéimer, creen rutinas y actividades que les puedan ayudar a retrasar los efectos de la enfermedad.
Si quieres más información sobre el alzhéimer o los servicios que desde el centro ofrecemos a nuestros residentes, ponte en contacto con nosotros y nuestros especialistas te darán las soluciones que necesitas.
Cosas que puedes hacer para intentar evitarlo
El miedo al Alzheimer está justificado porque, hoy por hoy, esta enfermedad no tiene cura y ninguno de los ensayos clínicos de nuevos fármacos para detener la enfermedad en personas que la padecen ha tenido éxito, según explican desde la Fundación Pasqual Maragall para la Investigación sobre el Alzheimer.
En cambio, cada vez son más los estudios que apuntan a que, si no se puede curar, lo que sí se puede es prevenir, y que menos del 1% de los casos de Alzheimer son genéricamente determinados, mientras que el 99% son casos esporádicos en los que la enfermedad se origina por una interacción entre una predisposición genética y factores ambientales, como el estilo de vida. Y sobre esos factores se puede actuar, de modo que está en nuestras manos adoptar cambios y medidas preventivas para reducir el riesgo de sufrir Alzheimer.
Se estima que la mitad de los casos de la enfermedad de Alzheimer se puede atribuir a nueve factores de riesgo potencialmente modificables: diabetes mellitus, hipertensión arterial y obesidad en la edad media, tabaquismo, inactividad física, depresión, inactividad cognitva o bajo nivel educativo, hipoacusia y aislamiento social.
«Lo que es bueno para el corazón, también lo es para el cerebro»
El ejercicio físico, la dieta, el peso y las relaciones sociales tienen una papel relevante en la salud de nuestro cerebro
1.- Evitar y controlar la diabetes
Es vital aprender a prevenir la diabetes y a mantener a raya este riesgo cardiovascular. El riesgo cardiovascular de una persona diabética es similar al de quien ha tenido ya un infarto. Y aunque hay factores genéticos que inciden en su aparición, muchos de los desencadenantes tienen que ver con el estilo de vida. Llevar una dieta saludable, practicar ejercicio físico de forma regular y evitar el exceso de peso y la obesidad es la mejor manera de prevenirla.
Y si se es diabético, la clave está en mantener controlada la enfermedad con el correspondiente tratamiento y controlar los demás factores de riesgo cardiovascular, especialmente la hipertensión, el tabaquismo y el colesterol. Es decir, no fumar, y de nuevo controlar qué comemos y practicar ejercicio.
2.- Mantener un buen nivel de presión arterial
Una forma de reducir el riesgo de Alzheimer es minimizar el riesgo de hipertensión, es decir, mantener nuestra tensión arterial controlada. Para ello, las recomendaciones son llevar una alimentación saludable, limitar el consumo de sal y de alcohol, realizar actividad física a diario, aprender a controlar y gestionar el estrés, no fumar y mantener un peso saludable.
3. – Vigilar la váscula
El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para muchas enfermedades, incluido el Alzheimer. La mejor manera de evitarlos es pesarse regularmente para no dejar que nuestro peso se descontrole. Y este depende, más allá de factores genéticos, del equilibrio o desequilibrio entre lo que comemos y el gasto energético que realizamos. Las recomendaciones básicas para mantener un peso saludable son: limitar el consumo de alimentos ricos en azúcares y grasas; comer varias veces al día fruta y verdura; dar más peso en nuestra dieta a las legumbres y los cereales integrales, y realizar actividad física frecuente (se puede comenzar por caminar 30-60 minutos al día a paso ligero).
4. – No fumar
El tabaquismo, la adicción al tabaco, está detrás de infinidad de enfermedades y es un factor determinante para las enfermedades cardiovasculares y la salud del cerebro. Así que se trata de saber qué funciona y qué no para dejar de fumar, y marcar la fecha en que uno pasará a ser ex fumador en el calendario mediante el método adecuado.
5. – Huir del sedentarismo
La inactividad física es un veneno para nuestra salud. El sedentarismo incrementa el riesgo de todos los factores de riesgo ya mencionados –obesidad, diabetes, hipertensión…– y de otras muchas enfermedades físicas (incluido el cáncer) mentales (como la depresión). Para combatir el sedentarismo, hemos de comenzar por pasar más tiempo de pie, caminar más, practicar ejercicio de forma regular, hacer pausas activas mientras estamos trabajando… Y si te cuesta mantener la disciplina o ir al gimnasio, aquí tienes algunos consejos que pueden ayudarte.
6. – Alejar la depresión
La depresión también se considera un factor de riesgo para el Alzheimer. Son muchas las circunstancias que pueden desencadenar esta enfermedad mental y no todas son controlables. Pero sí hay algunas cosas que podemos hacer para cuidar nuestro estado de ánimo y nuestra salud mental y alejar lo máximo posible de nosotros la depresión: evitar el estrés o aprender a gestionarlo, no abusar del alcohol ni de drogas, practicar ejercicio físico, cuidar nuestras relaciones sociales y mantener una vida social activa, buscar ayuda si las situaciones conflictivas nos desbordan…
7. – Hacer trabajar el cerebro
Como explica el fisiólogo y neurocientífico Francisco Mora en su libro ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro? (Alianza Editorial), “el cerebro obedece ciegamente esa ley de economía de sólo matener en buenas condiciones aquello que se usa. Y siguiendo esa ley, algunas de las conexiones de nuestro cerebro se atrofian y se pierden si no son usadas”. De ahí que una manera de mantener en forma nuestro cerebro y alejar el riesgo de Alzheimer sea hacer ejercicio mental todos los días. Uno de los métodos más efectivos, a juicio de Mora, es aprender un idioma nuevo o a tocar un instrumento. Pero valen otras muchas actividades: desde leer un periódico hasta bailar, la clave es proporcionar estímulos que obliguen a las neuronas a comunicarse entre ellas de forma constante y prevenir su deterioro.
8. – Tener una activa vida social
Para tener una buena salud mental, dicen los expertos, “es necesario e imprescindible” tener una buena y constante relación con los demás. Es decir, que si quieres alejar el riesgo de Alzheimer, evita en lo posible pasar mucho tiempo solo, activa tu vida social. El aislamiento social, explican los neurocientíficos, enajena la mente, puede conducir a la demencia. Se trata por tanto de interactuar con otras personas, sean familiares, amigos, conocidos o, incluso, saludados. En especial a medida que se van cumpliendo años, resulta más importante tender y mantener puentes emocionales.
9. – Cuida tus oídos
Los neurólogos mencionan la hipoacusia, la pérdida de audición, como un factor de riesgo para el Alzheimer. Entre otras razones, porque oír mal contribuye al aislamiento social que, como se ha mencionado, deteriora la mente. De ahí, la importancia de cuidar nuestros oídos: desde mantenerlos siempre limpios (pero procurando que siempre quede una pequeña cantidad de cera, ya que hace de capa protectora del tímpano) hasta evitar introducir objetos extraños, pasando por evitar los ruidos fuertes o no escuchar música a mucho volumen. En todo caso es importante estar atento a las señales o síntomas de pérdida de audición, y acudir a un especialista que valore posibles tratamientos.
“Las conexiones de nuestro cerebro se atrofian si no son usadas; hay que hacer ejercicio mental todos los días”
La unidad de memoria de Casa Aurora es un nuevo espacio donde ofrecemos terapias individualizadas y grupales de estimulación cognitiva reforzada con fisioterapia. Se trata de un tratamiento no farmacológico y su objetivo es prevenir, ralentizar, mantener y mejorar las capacidades cognitivas como la memoria, la atención, el cálculo, el lenguaje.
Solicite más información →Aquí



